Comienza la cuenta atrás
Ya me he posicionado en un par de ocasiones (aquí y aquí) acerca del futuro del libro tal y como lo conocemos ahora. Mi opinión siempre ha sido que la cuenta atrás empezaría en el momento que surgiera un dispositivo que fuera suficientemente bueno como sustituto del papel. Pues bien, parece que el iPad de Apple marca ese momento. A ver quien se atreve a decir lo contrario después de ver esta demostración de los libros que Penguin piensa lanzar para el iPad.
Es la primera vez que veo una implementación de lo que creo será a partir de ahora el concepto de libro. Ejemplos anteriores que habían circulado, como por ejemplo la versión para iPad de la revista Wired, creo que se quedaban a mitad de camino al ceñírse demasiado al modelo clásico de revista en papel.
Sólo hacen que surgirme preguntas ¿Cuantas editoriales tradicionales están preparadas para pasar a generar este tipo de contenidos? ¿Cuanto tardarán en adaptar sus estructuras a la nueva realidad? ¿Cuantas no llegarán a tiempo?¿Quienes serán los coordinadores de este tipo de contenidos? ¿Los mismos que hasta ahora? ¿Un nuevo perfil de profesional que está por definir? ¿Cómo se estructurarán las editoriales a partir de ahora? ¿Podrán editoriales de poca estructura competir en nichos con los grandes conglomerados?
Todo está por ver pero está claro que nada volverá a ser igual. Son momentos delicados para algunos y de grandes oportunidades para otros.
El bibliotecario personal
Siempre he pensado en lo interesante que podría ser trabajar para alguien como documentalista personal, aunque en realidad nunca creí que eso fuera posible. Pues bien, resulta que Kevin Kelly, fundador de la revista Wired y uno de los autores que más admiro, tiene su propia bibliotecaria personal.
Camille Cloutier, así se llama la chica, le asiste en la investigación y recopilación de fuentes relacionadas con los proyectos de todo tipo en los que trabaja Kevin Kelly. Asimismo, se encarga de la gestión de su sitio web, y le ayuda en algunas tareas administrativas.
Su trabajo está descrito en el libro “A day in the life: career options in library and information science“, aunque entonces el puesto estaba ocupado por otra persona.
Es un libro interesante en el que se describen como es un día de trabajo de 95 personas que tienen en común ser bibliotecarios de formación. Pretende mostrar la variedad de trabajos que se pueden realizar dentro del ámbito de la gestión de la información. Es uno de esos libros al que cualquier estudiante de biblioteconomía debería echarle un vistazo. Es sin embargo todo muy previsible. La mayoría de los puestos están adscritos a bibliotecas (ya sean públicas, universitarias o especializadas). En realidad sólo 8 de los perfiles tratados están fuera de los ámbitos “tradicionales” para los bibliotecarios. Una evidencia del poco aprovechamiento de las habilidades que teóricamente tienen los bibliotecarios, y que tan relevantes deberían ser en estos tiempos.
Mantengo mi teoría de que hay toda una serie de posiciones en el ámbito de Internet para las que los bibliotecarios tienen las condiciones idóneas. Son además tareas orientadas al resultado y por tanto de gran visibilidad. Pienso en concreto en mucho del trabajo que se hace tanto en SEO como en SEM.
Algunos de estos perfiles “no tradicionales” tratados en el libro son un gestor de comunidades, un responsable de inteligencia competitiva, un gestor del conocimiento y por encima de todos la bibliotecaria personal de Kevin Kelly.
Siempre me pregunté como sería un trabajo de este tipo. Según ella, trabajar para alguien como Kevin Kelly le da acceso a todo tipo de gente interesante. Por contra, tiene que trabajar sobre los intereses de la otra persona, que puede que no coincidan con los suyos. Parece evidente que en este tipo de trabajo la clave es el personaje para el que se trabaje.
¿Hay mercado para este tipo de posiciones? Aparentemente sí. La recomendación es no presentarse estríctamente como un bibliotecario o documentalista (puede que no se tenga la percepción de necesitar uno a tiempo completo), sino que es importante destacar el papel que se puede jugar más allá del soporte a la investigación.
Lo mejor de todo es sin embargo el consejo para conseguir un trabajo de este tipo: elige uno de los trabajos que haya publicado la persona para la que quieres trabajar y agrégale valor añadido (estadísticas adicionales, análisis, citaciones, etc.). Luego, envíaselo a esa persona en lugar de tu CV y ofrécete para ayudarle en su siguiente proyecto.
Una gran lección de cómo diferenciarse.
El diseñador debe ser humilde
Uno de los aspectos que me parecen más interesantes del trabajo de diseñar interfaces de usuario es que tienes que dejar tu orgullo a un lado y estar preparado para aceptar que puedes estar completamente equivocado.
Me lo ha recordado un post reciente acerca de la “miopía” de los usuarios:
La próxima vez que diseñes una interface, considera la miopía del usuario. Te sorprenderías de lo miope que tus usuarios pueden ser. Piensa largo y tendido sobre ubicar las cosas directamente delante de ellos, donde no sean sólo visibles, sino inevitables. De otra forma, puede que ni las vean.
Efectivamente, decisiones de diseño que tomaste por ser evidentes y lógicas pueden revelarse totalmente fallidas una vez los usuarios reales interactúan con tu producto. Por eso, es fundamental entender que los usuarios tienen una forma de navegar y eres tú quien debe adaptarse a ellos y no ellos a tu producto.
Los experimentos para conocer cómo interactúan los usuarios con nuestro site eran tradicionalmente complejos y sobretodo caros. Pero actualmente tenemos a nuestra disposición herramientas que a muy bajo coste nos dan prácticamente toda la información que necesitamos.
Estos son los datos con lo que me gusta trabajo para evaluar nuestros diseños en vLex.
- Datos de tráfico. Los datos de Google Analytics proporcionan, entre otras cosas, información acerca de la forma que los usuarios tienen de navegar por nuestro site así como indicadores del tiempo que pasan en cada página y porcentaje de abandono.
- Test de usabilidad. Han sido tradicionalmente muy caros y por tanto lo más sencillo ha sido siempre sentarse junto a alguien que conozcamos y pedirle que haga ciertas acciones sobre nuestro site. Pero así se pierde gran parte de la información. Recientemente he utilizado un servicio llamado usertesting.com que a muy bajo coste te permite contratar tests con tantos usuarios como quieras. Te envían un video en el que ves como el usuario solventa el caso que le has planteado. Básico para entender cómo se mueve un usuario a lo largo de todo el site.
- Mapas de calor. A diferencia de los tests de usabilidad que se centran en un proceso completo, los mapas de calor te enseñan cómo interactúan los usuarios con una página concreta. La versión compleja (y carísima) registra dónde dirigen la vista los usuarios. La alternativa, es utilizar un servicio como crazyegg.com que registra los clics de los usuarios y te los presenta en forma de mapa de calor. Mis experimentos en vLex me llevaron a ver la cantidad de clics que estábamos desperdiciando.
- Pruebas A/B. Al final, los tests anteriores nos dan pistas acerca de cuales pueden ser las mejores opciones de diseño de las que partir. Pero la optimización real se consigue testeando varias alternativas a la vez y ver con datos objetivos cual es la que prefieren los usuarios. En Google llegan a niveles casi enfermizos llegando a testear 41 grados de azul para decidir cual es el que mejor funciona. Lo ideal para estos test es utilizar una herramienta como Google Website Optimizer, también gratuita.
El fin del libro, es cuestión de tiempo
Hace un tiempo leía un artículo en el que el autor se preguntaba dónde se iban a leer todos esos libros que se estaban digitalizando. Todavía hoy en día es una pregunta interesante, porque no está para nada solucionada. Son varios los lectores de ebooks que han ido apareciendo durante este tiempo, pero es evidente que son un camino hacia ningún sitio. Son soluciones momentáneas sin ningún futuro. De hecho, la semana pasada Steve Jobs los sentenciaba diciendo que no creía para nada en los dispositivos dedicados a una única cosa.
Volviendo a la pregunta inicial, problemente sea el propio Steve Jobs quien tenga la respuesta dentro de unos meses cuando lance la primera versión del iTablet (o como quiera que se vaya a llamar). Ese momento marcará además el inicio de la cuenta atrás del fin del libro tal y como lo conocemos hoy en día, tanto en cuando al formato físico como al conceptual.
Respecto al formato físico, es indudable que el libro ha resistido hasta ahora porque desde el punto de vista de la usabilidad es imbatible. Es manejable, permite una navegación perfecta y ofrece una resolución ideal. Para los libros de lectura ya sean de ficción o no es innegable que el formato encaja perfectamente y como digo, no ha aparecido una alternativa mejor hasta ahora.
Otra cosa es lo que ha pasado con las obras de referencia como enciclopedias, guía de consulta, directorios, etc. En estos casos, el formato digital ha tardado poquísimo en imponerse. Estas suelen ser obras que requieren estar actualizadas para ser útiles y tienden a contener grandes cantidades de información. El papel era claramente un soporte totalmente inadecuado. Por tanto, como digo, es cuestión de tiempo (y de soporte) que el libro deje de existir.
Pero quizás lo más interesante para mi es lo que apuntaba al respecto de la desaparición del modelo conceptual de libro que tenemos hoy en día como un conjunto más o menos estandar de páginas. Algo que es una vez más fruto de las restricciones del soporte. Un libro suele tener alrededor de 200 páginas porque un volumen con muchas más o muchas menos páginas dificultan la comercialización.
Cuando el soporte sea digital, la unidad no será la que propuso el autor en su momento, será la que decidan los usuarios que los consultan. El viejo concepto de Kevin Kelly de masa líquida de contenidos que se interconectan en ideas. Respecto a los nuevos contenidos que se generen, el medio hará que las novelas, estudios, relatos, artículos científicos, etc. tengan la extensión que tengan que tener. La que crea conveniente el autor. Como ya pasa ahora con los blogs o la wikipedia.
En un mundo sin restricciones físicas de espacio o de costes, es una mala elección autoimponerse las restricciones al trasladar a digital exactamente lo mismo que existía en papel.
Entendiendo a los fuera de serie
A través de mi histórico de pedidos en Amazon se puede seguir cuales han sido mis intereses durante los últimos diez o doce años: la usabilidad, la mafia, Nueva York, los mercados financieros, Sinatra, el triatlon, el networking (la teoría que la práctica me da más pereza)… y es que cada vez que algo me interesa de verdad me veo forzado a hacer una inmersión total en el tema adquiriendo unos cuantos libros (cosa que es fácil en Amazon con eso de que así aprovechamos los portes)
Parte de los libros no los acabé leyendo pero no hay por qué avergonzarse gracias a Umberto Eco que dice que el conocimiento de un hombre se mide por la cantidad de libros no leídos que tiene es su biblioteca. Según eso, voy camino de ser un tipo bastante listo.
Desde hace unos meses estoy bastante obsesionado con entender que es lo que hace que unos sean fueras de serie y la mayoría no. Parte de los libros de mi último pedido de Amazon de hace unas semanas iba en esta línea.

What would Google Do? de Jeff Jarvis. Supongo que uno de esos libros que debería leerse todos los ejecutivos de grandes compañías y por extensión cualquier profesional que pretenda entender mínimamente qué está pasando y hacia donde están evolucionando los modelos de negocio. Quizás sí es cierto que para los que estamos desde hace años trabajando en proyectos de Internet no sea un libro que nos desvele tantas novedades. Pero es útil porque te da muchos elementos sobre los que pensar.
Personalmente me cae muy bien el autor porque me parece algo inaudito que alguien ya de edad y que procede de la vieja economía sea capaz de entender tan bien los nuevos tiempos. Creo que los que hemos crecido con Internet no nos podemos ni imaginar el shock que debe ser para las generaciones anteriores entender qué está pasando y a la velocidad que lo hace.
The invention of Air. Con Stephen Johnson me pasa algo curioso. Le admiro profundamente. Leo religiosamente su blog, su compañía Outside.in me parece muy interesante, me he comprado todos sus libros pero por alguna razón sólo he podido leerme entero uno de ellos. Son libros con temáticas irresistibles pero no consigo avanzar más allá de la página 40. Total, que se ha convertido en una rutina bonita. Él edita un libro, yo me lo compro, lo empiezo y lo devuelvo a la estantería. Con todo, me he propuesto leerme hasta la última palabra de este nuevo libro (y posteriormente del resto. Creo que se lo debo).
Tiger Traits. No me interesa en en absoluto el golf ni tengo intención de jugar en mi vida, pero admiro profundamente a Tiger Woods. Capaz de hacer algo tan complicado como desaprender para seguir creciendo y ser mejor jugador. No se me ocurre un ejemplo de profesional más admirable (suya es la frase “es curioso pero cuanto más trabajo más suerte tengo”). En este libro se analizan los elementos que han convertido a Tiger Woods en el mayor campeón de todos los tiempos. Un fuera de serie. Lo que se diría un modelo a seguir. Cualquier jugador de fútbol palidece ante él en esfuerzo y trabajo. No se me ocurre ningún futbolista del que pudieran hacer un libro similar.
Talent is overrated. La tesis del libro es que el talento no sería un factor determinante para distinguir a los fuera de serie del individuo medio. Lo verdaderamente definitivo es la capacidad de trabajo y la determinación para coseguir los objetivos. Lo que califica como “práctica deliberada”. En el libro se repasan cuales son los fundamentos de esta práctica deliberada y de donde proviene, si es por ejemplo intrínseca del fuera de serie o si por el contrario es fruto principalmente de motivación externa.
Vendría a profundizar en este aspecto también tratado en el Outliers de Malcolm Gladwell, donde también se llega a la conclusión de que los fuera de serie además de la capacidad extrema de trabajo se ven condicionados por los aspectos ambientales además de la suerte.
El último libro Intelligence, and how to get it, también va en la misma línea. Pero a este no tengo claro si le voy a dar una oportunidad.
De todas formas, creo haber localizado el que parece ser el libro definitivo sobre el tema, The Cambridge Hadbook of Expertise and Expert Performance. Casi 1000 páginas repletas artículos de los mayores experton en el tema.
Ya tengo el libro de Malcolm Gladwell

Soy un tipo afortunado. Hace una semana pasé un momento por la librería Laie de Barcelona y encontré en una estantería un único ejemplar del nuevo libro de Malcolm Gladwell, Outliers.
El libro se centra en analizar qué es lo que hace que una persona tenga verdadero éxito, qué factores han llevado a triunfar a una serie de personas. Este es un tema que me interesa especialmente y tratado por Malcolm Gladwell explica el por qué de las ganas que tenía de leer este libro.
Pero lo que realmente hace que sea especial haber encontrado este libro en una librería de Barcelona es que no sale a la venta en Estados Unidos hasta finales de noviembre. O sea, que soy una de las primeras personas en el mundo en leer un libro destinado a ser un bestseller mundial. Casi 15 días antes de su publicación.
Respecto al libro, espero tener tiempo de escribir pronto un post con mis opiniones. Pero sí que puede adelantar que me ha parecido fantástico e interesantísimo. En mi caso creo que tendrá un repercusión intelectual equiparable o incluso superior al que tuvo The Tipping Point (el otro libro, Blink, no me impactó tanto).
En mi opinión, lectura ya imprescindible y totalmente recomendable.
Mis resultados de ADN 23andMe
Por fin he recibido el análisis de mi ADN por cortesía de 23andme. El proceso es tremendamente sencillo. Te envían a casa (previo pago, naturalmente) un kit que debes devolver con una muestra de tu saliva. A las tres semanas recibes un mail avisándote de que ya tienes a tu disposición para consultar en su web toda tu información genética.
La información que te ofrecen se puede dividir en tres apartados:
- Por un lado están los datos en bruto de tu ADN de forma que puedes navegar entre tus genes y cromosomas y consultar información médica relacionada.
- En otro apartado está la información relacionada con el origen de tus ancestros, su procedencia y expansión geográfica a lo largo del tiempo. En mi caso, 99% de origen europeo.
- Finalmente los datos cocinados. Esto es, cuales son tus rasgos genéticos básicos (como color de ojos o el tipo de fibra muscular) y, lo más importante, qué predisposición genética tienes a sufrir una serie de enfermedades entre las que se incluyen el Parkinson, algunos tipos de cáncer, diabetes, etc.
Descubrí la existencia de esta empresa a través de un artículo de Michael Arrington a principios de año en el que compartía el análisis de su ADN. Aunque desde el principio tuve claro que para mi era fundamental tener esos resultados no me decidí hasta que Sergey Brin, co-fundador de Google, hizo público en su blog que a gracias al test de ADN había descubierto que tenía una predisposición genética altísima (entre un 20% y un 80% por encima de la media, dependiendo del estudio) a desarrollar Parkinson durante su vida. Su actitud al respecto es que conociendo de antemano esa predisposición podía tomar las medidas para reducir las posibilidades a acabar desarrollando la enfermedad.
Como digo, en mi caso no tuve dudas en enviar mis muestras. Quizás por eso, me ha dejado muy sorprendido la reacción de la gente a la que le comentaba que tenía previsto realizar el test o, ya luego, que estaba esperando los resultados. Básicamente las reacciones han sido tres en mi caso. Por un lado un grupo pequeño (pequeñísimo, minúsculo) de gente a la que les pareció algo interesante y a tener en cuenta. Quizás en algún caso sin pretensiones preventivas sino simplemente curiosidad. Un segundo grupo un poco más numeroso ha sido la gente que mostraba indiferencia o que directamente lo consideraba una chorrada y una pérdida de tiempo. Directamente tirar el dinero. Finalmente, el grupo más numeroso formado por gente que incluso reconociendo los posibles beneficios de conocer, preferían no saber. Por si acaso….
El ejemplo de Sergei Brin me perece definitivo y de una lógica aplastante. ¿Qué sentido tiene no querer enterarse de algo tan importante (y tan fácil de obtener) que puede tener unas consecuencias tan grandes en tu vida y que te puede permitir reaccionar a tiempo?
Del beisbol también se aprende
Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un libro como con Moneyball de Michael Lewis, una de las lecturas de la pasada semana santa. El libro se centra en la historia de los Oakland A’s, uno de los equipos con menor presupuesto de la liga de beisbol americana, que sistemáticamente año tras año consigue superar a equipos con mucho mayor presupuesto.
El beisbol es un deporte el que las cosas se suelen hacer de una forma determinada sólo porque siempre se han hecho así. El equipo de los A’s por el contrario tiene un acercamiento basado en el análisis minucioso del juego y de la actuación de los jugadores a través de la estadística.
¿Las principales lecciones que me llevo del libro? Serían estas:
- Es importante disponer de datos e indicadores para poder medir. Pero más importante todavía es hacerse las preguntas correctas. De nada sirve tener los indicadores que respondan a la pregunta incorrecta.
- Aprovechar las nuevas tecnologías como ventaja competitiva. Por ejemplo, el acceso a internet permite tener datos frescos de gran número de jugadores que hace unos años hubieran pasado totalmente desapercibidos.
- No dejarse llevar por prejuicios a la hora de juzgar. Mente abierta y creativa. Por ejemplo el hecho de que una cosa se haya hecho siempre de una forma no implica que esté bien.
- Centrarse en los procesos y no en el resultado. Entender qué procesos son los que llevan al resultado y trabajar sobre ellos.
- Capacidad de adaptación a la coyuntura en la que se actúa. Por ejemplo, estar constantemente revisando tus procesos, a tu competencia. No importa lo existoso que se sea. El cambio es bueno.
- Una vez tomada una decisión basada en toda la información posible, ser decidido en la ejecución y no dejarse influir por lo que digan.
Son los datos, estúpido
Comenta John Battelle que Eric Schmidt, CEO de Google, le habría ofrecido a Jerry Yang, a su vez CEO de Yahoo, ayuda contra la reciente OPA hostil de Microsoft. La ayuda consistiría en integrar a Yahoo en la maquinararia de búsquedas pagadas de Google.
Al parecer la oferta no es nueva y ya fue rechazada anteriormente por Yahoo a pesar de los grandes beneficios económicos que podría generarles un acuerdo de este tipo. Para Battelle la razón tanto del ofrecimiento como del rechazo son los “datos”. O sea, quién hace click en qué; dónde van a continuación, etc. y que es materia prima crítica para, entre otras cosas, optimizar los anuncios que se muestran para cada búsqueda.
Siempre me ha fascinado esa fijación de Google por capturar y medir grandes volúmenes de datos del comportamiento de sus usuarios y de aplicarlos para la mejora la experiencia de uso (y por su puesto de sus objetivos corporativos). Amazon es probablemente la otra empresa que mejor rendimiento sabe sacar a los datos que obtiene de sus usuarios.
Peter Norvig, director de investigación de Google, defendía públicamente hace un tiempo las ventajas de los datos y la infraestructura:
“Antes que discutir si este algoritmo es mejor que este otro, lo que hay que hacer es obtener diez veces más datos para el entreno. Y entonces de repente, el peor algoritmo… da mejores resultados que el mejor algoritmo entrenado con menos datos. Preocuparos antes de los datos que del algoritmo.”
Parece ser algo que en Google todo el mundo tiene totalmente interiorizado. Al menos un ingeniero de Google amigo de Tim O’Reilly que le comentaba mientras estaban comiendo en un restaurante:
“Cuando voy a un restaurante, y miro los restos de mi plato no veo comida. Veo información. Si el restaurante fuera Google, no recogerían el plato y tirarían a la basura los restos a la basura únicamente. Habría una cámara en la cocina que fotografiaría cada plato que se devuelve y se analizaría lo que le ha gustado y lo que no a la gente, y qué porciones eran demasiado grandes, de cara a optimizar futuros servicios”
El mismo Tim O’Reilly en un artículo titulado ¿Qué haría Google? ilustraba qué sería capaz de hacer Google por mejorar nuestra vida cotidiana si tuviera acceso a todos nuestros datos bancarios, telefónicos o nuestra lista de la compra.
Quizás estas anécdotas pueden sonar excesivas, pero para mi no son más que un indicio de un elemento tan importante que creo es una barrera inalcanzable para el resto de competidores. Algo, por otra parte, que no suelo ver que se tenga en cuenta prácticamente nunca en los comentarios de los analistas, habitualmente malos agoreros acerca del futuro de Google.
Nuevo discurso inspirador de Obama
Tras el triunfo en Iowa parece que Obama toma definitivamente impulso hacia la nominación demócrata y probablemente hacia la presidencia.
Su discurso de agradecimiento tras la victoria ha sido sencillamente impresionante. Aunque eso es algo ya habitual en Obama. De hecho, su salto a la primera línea mediática en política fue tras su inspirador keynote en la convención demócrata de hace cuatro años.
Del discurso de esta ocasión en Iowa me impresiona especialmente la decisión y determinación que muestra. Cómo transmite a los suyos que el momento ha llegado y que deben ir a por ello.
“Sé qué duro es. Viene acompañado de pocas horas de sueño, poca recompensa y un montón de sacrificio. Hay días de decepción. Pero en ocasiones, sólo en ocasiones, suceden noches como esta; una noche que, dentro de unos años, cuando hayamos hecho los cambios en los que creemos, cuando más familias puedan pagar un médico, cuando nuestros hijos hereden un planeta que sea un poco más limpio y seguro, cuando el mundo vea a América diferente, y América se vea a si misma como una nación menos dividida y más unida, podréis mirar atrás con orgullo y decir que este fue el momento cuando todo comenzó. Este fue el momento cuando lo improbable venció a lo que Washington siempre dijo que era invitable.”
“Esperanza no es hacerse a un lado o esconderse en una pelea. Esperanza es esa cosa dentro nuestro que insiste, a pesar toda apariencia de lo contrario, que algo mejor nos aguarda si tenemos el coraje para ir por ello y trabajar por ello y luchar por ello. ”
Si yo fuera un seguidor de Obama, después de oirle me pondría en ello de inmediato.
Totalmente recomendable el video del discurso de Obama ( o leer la transcripción).
Es un tipo de discurso impensable en España. Nuestros políticos son tan mediocres que incluso en el supuesto que alguien fuera capaz de escribirles algo equivalente seguramente ni lo sabrían leer (e interpretar).
[Noticia del discurso gracias al blog de Steven Johnson]
Enlaces: comunidad todotnv